martes, 28 de julio de 2026

La verdadera historia de Zaida.

Buscando información sobre la vida de Zaida, he encontrado este artículo, publicado en la red, por el estudioso conquense D. Agrimiro Saiz Ordoño, en el que se ilumina suficientemente la azarosa vida de la protagonista de nuestra leyenda.

“ La vida de la princesa Zaida no solo está llena de amplias lagunas, como por ejemplo su fecha y lugar de nacimiento, si no que además diversos historiadores manipularon de forma interesada pasajes importantes de su vida, rebatidas posteriormente por otros estudiosos basándose en diversas pruebas escritas, motivando que cualquier intentona de realizar una biografía medianamente completa resulte casi imposible.

Su madre es una absoluta desconocida y en lo que respecta a su padre los antiguos cronistas cristianos como Pelayo de Oviedo en el Chronicon Regum Legionensium, la Crónica Najerense, Lucas de Tuy en su Chronicon Mundi, Jiménez de Rada en De rebus Hispaniae, y en la Primera Crónica General afirman que Zaida fué hija de Abenabeth, rey de Sevilla, es decir Muhammad b. ´Abbad al´Mutamid (1040-1095). Este parentesco fué comunmente admitido por la historiografía posterior e incluso hoy en día puede verse en algún texto.

También he leido en la Enciclopedia Universal Ilustrada Espasa Calpe, que es hija de Almamum, rey de Toledo (?). Afortunadamente E. Lévi-Provençal (Hispano-arábica, 6) demostró, valiéndose de fragmentos cronísticos musulmanes inexplorados hasta entonces, aparecidos en la gran mezquita al-Karwlyin, de Fez, concretamente el tomo III del al-Bayan al-mugrib FiAhbar Muluk-al Andalus de Ibn Idari, que en realidad fué nuera y no hija del rey sevillano. El hecho de ser hija política parece ser que les fué motivo suficiente a los antiguos para declararla como hija natural. El Cronicón Villarense y, tras él, el Cronicón de Cardeña II dicen, sin mencionar a al-Mutamid, que era sobrina de d´Auenalfage, personaje al que Menéndez Pidal (La España de El Cid, II) identifica con Alhayib, rey de Lérida y Denia (1081-1090) o sea al-Mundir ´Imad al-Dawla.

Babbitt Theodore en su Crónica de veinte reyes afirma, entrecruzando datos, que era hija de Avenhabet, rey de Córdoba y Jaime de Salazar y Acha, en el trabajo Contribucion al Estudio del Reinado de Alfonso VI de Castilla en los Anales de la Real Academia Matritense de Heráldica y Genealogía 2 (1992-1993) pg.299-343, vá más allá diciendonos que Avenhabet es hermano de al-Mutamid. Nadie menciona su niñez ni pubertad hasta que Al-Bayan al-mugrib de Ibn Idari relata que se casa con el hijo del rey de Sevilla, Abu Nasr Al´Fath al-Ma´mun, rey de Córdoba.

Alfonso VI (1040-1109) toma en 1085 Toledo, alarmando a los andalusies que ven peligrar su futuro, forzándoles a tomar la decisión, no sin grandes reparos, de llamar en auxilio a unos curtidos guerreros, nómadas bereberes -sobre todo lamtumas- del otro lado del estrecho llamados almorávides. Son estos unos integristas radicales del islam, incultos como su jefe Yusuf Ibn Tasufin, austero derviche, vestido con pieles de oveja que se alimentaba de dátiles y leche de cabra como los legendarios guerreros fundadores del islam.

El rey sevillano al-Mutamid le pide ayuda en estos términos:

«Él [Alfonso VI] ha venido pidiéndonos púlpitos, minaretes, mihrabs y mezquitas para levantar en ellas cruces y que sean regidos por sus monjes [...] Dios os ha concedido un reino en premio a vuestra Guerra Santa y a la defensa de Sus derechos, por vuestra labor [...] y ahora contais con muchos soldados de Dios que, luchando, ganarán en vida el paraiso».

(Citado por al-Tud, Banu Abbad, de Ibn al-Jakib, al-Hulal, pg. 29-30).


Yusuf viene con su ejército y se encuentra con una tierra rica cual paraiso; también observa el relajamiento de los preceptos doctrinales del islam y la gran tolerancia para con los judios y cristianos. Esto le exaspera y, alentado por la división entre las distintas taifas, se vuelve contra los que le llamaron en auxilio. Caen Málaga, Granada y viendo el giro que habian tomado los acontecimientos el rey al-Mutamid le pide a su hijo al-Ma´mun, que le dejó al cargo de Córdoba, que aguante como pueda la posición de la ciudad, pues sería inevitable que tras la caida de esta fortaleza se pudiera mantener la de Sevilla. Los almorávides se acercan a Córdoba y al-Ma´mun preveyendo un fatal desenlace pone a salvo a su esposa, Zaida, enviandola con setenta caballeros, familiares incluidos, al castillo de Almodóvar del Río que anteriormente había fortificado y abastecido.

La dispersión de los barrios cordobeses y la connivencia de sus moradores influyeron decisivamente para que el 26 de marzo de 1091 cayera la capital según lo cuenta Abbad, T.Ipg. 54-55, Cartás y Abd-al-Wahid: «Fath al-Ma´mun intentó abrirse camino con su espada a través de los enemigos y de los traidores pero sucumbió al número. Se le cortó la cabeza, que la pusieron en la punta de una pica y pasearon en triunfo».

Enterada de la desgracia de su marido y de la pérdida de la ciudad en que vivió, sabiendo que ya nunca podría regresar, descarta dirigirse al palacio sevillano de su suegro, Al´Mutamid, al que se le presagia la misma suerte y acepta el consejo de este para ponerse a salvo: refugiarse en la corte toledana de Alfonso VI (entre ambos reyes hubo multiples acuerdos y desacuerdos, alianzas y batallas) siendo portadora de un tratado de estricta supervivencia, consistente en la entrega de las plazas en la frontera norte de Uclés, Amasatrigo y Cuenca para su defensa y protección a cambio de ayuda al sevillano ante la crítica situación frente a los almorávides.

Es en este punto donde casi ningún historiador se pone de acuerdo. Jiménez de Rada en su De rebus Hispaniae introduce la noticia de la entrega de diez fortalezas como dote. La Crónica General, la Crónica de veinte reyes y Sandoval y Florez lo dieron por bueno. Sin embargo E. Levi-Provençal (Hispano-arábica, 4) se mostró escéptico al respecto por que una cesión de esa naturaleza, como complemento al gesto de la entrega de una princesa era extraña a las prácticas musulmanas. Por otro lado J. González (Repoblación de Castilla La Nueva) lo califica como absurdo puesto que todavía vivía la mujer de Alfonso VI, Doña Constanza. En favor de esta hipótesis debe recordarse el dato de que poco más tarde, en 1093, Al-´Motawakkil de Badajoz buscó la ayuda de Alfonso a base de cederle Santarem, Lisboa y Sintra.

En una de las dos únicas publicaciones monográficas destinadas a nuestra princesa, Julio Perez Llamazares en la separata de la revista Hidalguia, numero 9 del mes de marzo-abril de 1955 con el título de Zaida recoge unos escritos del canónigo de la Real Colegiata de San Isidoro del siglo XII, Lucas de Tuy diciendo que «trató a los que trataron a Zaida, sin mediar más que una generación» y relata situando los hechos en el 1082 que «[...] como aquella doncella, llamada Zaida, hija del rey de Sevilla (?) llamado Benabeth, viendo los milagros que Nuestro Señor por su santo confesor -San Isidoro- tan magnificamente declaraba [...] renunciando a Mahoma y a sus falsedades, deseaba venir de todo corazón a la gracia del santo bautismo. Y como su padre fuere algo inclinado a la fé católica, por que según se dice, S. Isidoro se la había enseñado una noche que se le apareció por cierta visión, y aquella inclinación tenía secreta [...] acordó con el rey D. Alfonso hijo del rey D. Fernando el Magno, enviándole grandes dones y riquezas y suplicándole afectuosamente que tuviese por bien enviar sus caballeros por la dicha docella, y que la trajeran y pusietren a recaudo, pues tanto deseaba ser cristiana». En el conjunto de su trabajo hay aciertos pero al tratar de seguir al pie de la letra al Tudense, obviando otros, produce algo parecido a una novela.

El otro escrito sobre Zaida, donde lo de menos son las inexactitudes históricas, es un bello poema de la antigua lírica castellana, contemporanea y similar al Cantar del Mio Cid, aunque más reducido por estar prosificado donde describe a la protagonista como gentil princesa, doncella de gran hermosura, muy virtuosa, gallarda, discreta, esbelta, de singular belleza, de tez espléndidamente blanca, la epopeya no ahorra piropos, fiel al florido romanticismo dice que "se enamora de oidas" del «apuesto guerrero [Alfonso VI] gallardo y muy ducho en el manejo de las armas». Esta joya literaria medieval, El Cantar de la Mora Zaida, está recogida en Leyendas Epicas Españolas editado por Rosa Castillo en la colección Odres Nuevos de la editorial Castalia.

Lo cierto es que la llegada a Toledo de la joven y desvalida viuda turbó al maduro rey -51 años- que casado con una mujer enferma y sin hijos dio pie a unas relaciones sentimentales. Las aventuras extramatrimoniales de los monarcas eran habituales y la historia no habría tenido especial interés en mencionar los amorios con la bella princesa si no fuera por un hecho transcendental: tuvieron un hijo varón.

El rey castellano era muy mayor y tras cinco matrimonios y dos concubinatos (las relaciones incestuosas con su hermana Urraca merecen un aparte) no tuvo ningún hijo varón que le sucediera. Desde el mismo momento que nació Sancho Alfonsez el rey lo reconoció como su directo descendiente llamado a gobernar Castilla, León, Galicia con Portugal y el resto de condados.

Este hecho causó prejuicios en los cronistas cristianos apresurándose a incluir a la mora Zaida entre sus mujeres legítimas. Así Rodrigo Jiménez de Rada la insertó en el catálogo de las esposas legales, no sin embarullar de modo ostensible la lista de las damas reales. En la Crónica General se completó la transformación de la concubina en mujer legítima, debido probablemente al influjo del Cantar de la Mora Zaida con la afirmación de que «no fue barragana del rey, más mugier velada». Lucas de Tuy, en el siglo XIII, quiso suavizar el carácter de aquel enlace señalando que Alfonso la tomó "quasi pro uxore" y la Crónica de veinte reyes dice que fue "amiga" del rey. Sin embargo Pelayo de Oviedo afirmó taxativamente que Zaida fué concubina, afirmación que la Najerense repite al pié de la letra. Coinciden igualmente Alvarez Palenzuela y Luis Suarez Fernández en su Historia de España. Menéndez Pidal, respaldado por Levi-Provençal, restableció la verdad histórica al reafirmar el carácter de mero concubinato de aquellas relaciones. El hecho de no aparecer su nombre en ningún diploma real, al contrario que las esposas legales, lo corrabora. Recientemente Reilly en El Reino de León ha intentado renovar la idea del matrimonio fundándose en una referencia documental poco precisa dando a entender que el rey Alfonso queriendo confirmar los derechos al trono del infante Sancho habría repudiado en marzo de 1106 a su cuarta mujer para casarse con Zaida. Tal exposición carece de fundamento serio y pugna con las fuentes cronísticas, también sabemos que la princesa murió antes de ese año y finalmente, con la rotunda continuidad de la presencia de su esposa en los diplomas alfonsinos.

Habría incluso que pensar en un tercer escándalo: Alfonso estaba casado con su quinta mujer en abril de 1108, es decir, dos años después del supuesto repudio de su cuarta mujer. Se impondría admitir que Alfonso hubiera tenido también que repudiarla para contraer nuevas nupcias. P. Florez hablaba en su tiempo del laberinto de las mujeres de Alfonso VI donde se entra con facilidad pero se sale muy dificultósamente».

Zaida se acomodó en la corte castellana, renunció al islamismo, corriendo el riesgo de muerte que tal acción suponía entre los mahometanos, y se bautizó en Burgos con el nombre de Isabel (no confundir con la francesa Isabel). No solo conservó todas sus costumbres si no que las difundió e introdujo nuevos y frescos aires culturales de la esplendorosa sociedad musulmana. El historiador árabe, conquense de nacimiento, González Palencia escribe en su Historia de la España Musulmana que la corte de Alfonso VI, casado con Zaida (?), parecia una corte musulmana: «sabios y literatos muslimes andaban al lado del rey, la moneda se acuñaba en tipos semejantes a los árabes, los cristianos vestian a usanza mora y hasta los clérigos mozárabes de Toledo hablaban familiarmente el árabe y conocian muy poco el latín, a juzgar por las anotaciones marginales de muchos de sus breviarios».

Alfonso y su joven amada fueron inmensamente felices como se deduce por los epítetos con los que la enalteció "amantísima" y "dilectísima". Como fruto de su amor Zaida quedó embarazada, pero a la vez que nacia el tan deseado y esperado niño, Sancho Alfonsez, moría la madre. El rey quiso que descansara en el mismo sitio que había destinado para él mismo, sus reinas e hijos, y con tal fin le enterró en el Monasterio de Sahagún, exactamente en «el coro bajo, antes de llegar al atril» (La Flor de lis, Crónica histórica de los doce Alfonsos de Castilla y León y de las augustas reinas católicas, Angel Gamayo y Catalán, 1878). Quadrado, en sus Recuerdos y bellezas de España, dice que en«Sahagún descansa en túmulo alto el rey y debajo de una sencilla lápida Isabel y el joven Sancho, su hijo». Según el epitafio que se conservaba, parcialmente destruido, murió de sobreparto, en León, por la mañana a la hora de tercia el jueves 12 de Septiembre, desconociéndose el año «Una luce prins septembris quam foret idus sacina transivit feria 5 hora 3 Zaida Regina dolens peperit».

Hay también otro epitafio en una humilde losa en el suelo en San Isidoro de León, tardio, que cita Sandoval (Cinco Reyes) con el doble dato erróneo de que era hija del rey de Sevilla y fue reina «Hic quiescit Regina Domna Elisabet uxor Regis Adefonsi, filia Benabteh Regis Siuiliae, qua prius Zaida fuit vocata». Tambien lo cita Florez (Reinas Católicas), aunque con duda sobre su autenticidad. Así pues, se desconoce el año exacto del óbito, Reylly, Sandoval y Levi-Provençal dicen que en el año 1093, Florez y Menéndez Pidal lo situan el el 1099 y Fita se descarta por el 1101.

Sabiendo que su hijo murió en la famosa Batalla de Uclés o de los Siete Condes el 29-V-1108 «cuando era niño, incapaz de defenderse pero podía montar a caballo», precisiones que mueven a suponer que contaría entre 8 y 15 años. Podemos afinar más, sabiendo que aparece en los diplomas reales del año 1107 con los títulos de «puer, infans, regis filius o Toletani imperatoris filius», lo que confirma que Sancho era todavía niño, con 12 o 13 años cuando murió en Uclés. Lo mas indicado sea pensar que naciera, y por tanto falleciera su madre, entre 1095 y 1097.

La pronta muerte del príncipe me mueve a imaginar sobre el alcance que pudo suponer el hecho de que fuera hijo del rey cristiano del norte y una princesa mora del sur: encarnaba en su sangre todas las Españas, era doblemente hispano por su condición de musulmán y cristiano. ¿Estaría destinado a gobernar una península unificada?. Como descendiente musulmán que era, ¿no trataría de unificar más allá del estrecho... ?.

Pero no acaban aquí las vicisitudes. El Monasterio de Sahagún sufrió dos incendios, uno en 1812 y otro en 1835. Su comunidad fué exclaustrada temporalmente de 1820 a 1823 y definitivamente en 1836, lo que repercutió en los traslados de restos yendo a parar a la cámara del abad, al archivo, detrás del altar mayor y a la capilla de Nuestra Señora que servía de iglesia provisional mientras se restauraba la dañada. Cuando los monjes se fueron definitivamente, se los dejaron a sus vecinas, las hermanas también benidictinas, que los conservaron en secreto.

Joaquin Turina y el castillo de Almodóvar


Joaquín Turina compuso, alrededor del 30 de mayo de 1931, la suite para piano “El castillo de Almodóvar” op. 65. de 13 minutos de duración. Dicha obra se orquestó el 30 de Septiembre de 1933, estrenándose el 14 de febrero de 1934 en el teatro de la Comedia de Madrid, bajo la batuta de Enrique Fernández Rabos y actuando como arpa solista Dña. Luisa Pequeño.

La orquesta estaba compuesta por los siguientes instrumentos:

Un arpa solista - dos flautas y un flautín - dos oboes - un cuerno ingles - dos clarinetes y un clarinete bajo - dos fagotes – contrafagot - cuatro trompas - tres trompetas - tres trombones - una tuba – timbales - percusión - arpa – celesta - cuerda



El único disco compacto editado que contiene la suite “ El Castillo de Almodóvar” fue lanzado al mercado el 19 de Octubre de 1999, por la compañía discográfica ASV. Es la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria ,bajo la dirección de Adrian Leaper, la que interpreta las cuatro obras de Turina que se incluyen:

La sinfonía sevillana op.23
Ritmos op.43 “ Fantasía coreográfica”
Evangelio op.12
El castillo de Almodóvar op.65


Tres piezas musicales componen “ El castillo de Almodóvar”:


Silueta nocturna (6´.07´´)
Evocación medieval (3´.43´´)
A plena luz (3´.25´´)

Es mi intención publicar, en este blog, la obra de Turina, inspirada en el monumento que corona el cerro redondo, -a la sombra del cual discurre nuestra vida-, y que vemos como se desvirtua y convierte, en un decorado de cartón piedra, en el que su gestor, bajo la anuencia de sus propietarios, está proyectando todos sus sueños infantiles.

martes, 30 de abril de 2013

Las cosas del pasado

Hoy inicio una nueva sección en este blog sobre las cosas de Almodóvar del Río. Una sección que recoge lo publicado, sobre nuestro pueblo, en la prensa cordobesa, desde principios del siglo pasado.

Quiero dar las gracias a Francisco Montes Alcaraz , que hace años dedicó muchas horas a la ingente labor de revisar, página por página, los diarios de Córdoba ,buscando referencias sobre Almodóvar del Río y que me ha cedido, temporalmente, todo su material periodístico.

Comienzo esta nueva serie de post en el año 1918. 

Regresemos, mediante un viaje en el tiempo, a la manera de H.G.Wells al año 1918. De más allá de los Pirineos nos llega el estruendo de la Gran Guerra ( 1ª guerra mundial).El imperio ruso se está desmoronando y el Zar Nicolas II es asesinado por los bolcheviques  junto a toda su familia, en la ciudad de Ekaterimburgo. Tras la retirada rusa de la contienda, los alemanes lanzan una ofensiva sobre Francia, que es detenida a 120 kms de Paris, La contraofensiva de los aliados, apoyados por el ejÉrcito norteamericano fuerzan la capitulación de Alemania y sus aliados ,firmando el armisticio el 11 de Noviembre de 1918.

La gripe española hacia estragos en la población mundial, estimándose de 50 a 100 millones de muertes las causadas por esta pandemia. En mayo de 1918, se declaró en España una cifra de 8 millones de contagiados por el virus y 300.000 las muertes acaecidas en nuestro país.

Reina Alfonso XIII, abuelo del actual monarca, en una España convulsa y agitada por numerosas revueltas de corte sindicalista y revolucionario.


7/01/1918 (Periódico “La Voz”) 

Bautismo.

Antonio García Pedrajas
El día 1, recibió las regeneradoras aguas del bautismo un hermoso niño que recientemente dio a luz Dña. Ana Carrasco Jiménez, digna esposa del concejal D. José Requena Castilla. Al recién nacido se le impuso el nombre de Antonio y fue  apadrinado por D. Manuel Campanero Camacho y su simpática hermana la Srta. Rafaela. Reiteramos  a los padres nuestra más cordial felicitación.

Preludios de boda.
El día 15, tendrá lugar los esponsales del distinguido médico titular D. Mariano Fernández Gómez, con la agraciada señorita Magdalena García Natera, hija de D. Antonio García Pedradas, juez municipal y de su amable esposa Dña. Marina Natera  Muñoz. Oportunamente informaremos a nuestros lectores  de tan grato acontecimiento.                                                                   

Mejoría.
Hoy ha abandonado el lecho nuestro amigo D. Rafael Revuelto Carrasco, restablecido de la dolencia que padecía.

Onomástica.
El día 1, celebraron sus días entre otros, D. Manuel Zurita Ruiz y D. Manuel Guzmán Ponce, estimados amigos nuestros. Fueron obsequiados por una serenata, la noche antes, por el sexteto del pueblo.

El tiempo.
Desde el 31 de Diciembre, el Rey de los Cielos y Tierra nos está obsequiando con el benéfico rocío aunque no es lo abundante y continúo que deseamos. Con tal motivo la alegría en los labradores es grandísima.


1918 (Periódico “ La Voz”)

Posesión.
El día 1, se posesionó nuevamente del cargo de primer juez de esta población, el rico hacendado, D. Antonio García Pedradas, persona que goza entre sus convecinos de gran prestigio y consideración. Le reiteramos nuestra afectuosa y cordial enhorabuena. El mismo día también tomo posesión del cargo de juez municipal suplente del tribunal  nuestro apreciable amigo D. José Campanero Camacho, que por primera vez va a ocupar el cargo y dadas las condiciones que le adornan, tanto de honorabilidad como de competencia y aptitud, esperamos que a de ser, cuando actué como tal, un fiel representante de la Justicia. Le deseamos feliz éxito.

Epidemia.
Todavía tenemos la epidemia varicelosa en este pueblo, aunque de carácter benigno. En la actualidad existen afectados de dicha epidemia un párvulo y un adulto. Gracias a las medidas que viene tomando nuestra digna autoridad local D. Rafael de la Rosa, no ha causado los estragos que se temía.

Los dos médicos titulares de esta villa, D. Mariano Fernández Gómez y D. Antonio Carrasco García continúan resaltando la vacunación y revacunación obligatoria.


15/01/1918 (Periódico “ La Voz”)

Los lobos.
En la noche del 5 del actual mes y como consecuencia de las grandes y continuadas nevadas que han caído en este término, se desmanaron unos cuantos lobos hambrientos  y pasando a nado el anchuroso Guadalquivir, llegaron a la hermosa finca llamada “Cortijo Nuevo”, de la pertenencia del acaudalado propietario de esta villa D. Antonio García Pedrajas  y saltaron un cercado de alambre en donde se encerraban 27 carneros de semilla, los mejores ejemplares de esta clase de ganado.

Los lobos mataron a los 27 carneros. El valor de cada carnero es de cien pesetas, siendo el total del importe de ellos 2700 pesetas.

D. Antonio García Pedradas tenía el propósito de presentar los carneros en la próxima exposición  de ganados de la feria de Córdoba y habría obtenido el primer premio.

La carne de los carneros ha sido repartida entre los necesitados que acuden a diario al domicilio de dicho señor, siendo socorridas por su virtuosa y amable señora Dña. Marina Natera Muñoz.


16/01/1918 (Periódico “ La Voz”)

Regreso.
Han regresado de Córdoba nuestro apreciable amigo D. Ricardo Ruiz y Ruiz, regidor interventor de este municipio y su distinguida esposa Dña. Dolores Requena Castilla y Dña. Ana Carrasco Jiménez de Requena que fueron a esa capital para asistir al bautismo de un niño que recientemente dio a luz Dña. Blanca Requena Castilla, digna esposa de D. Joaquín Gálvez. Fueron padrinos del nuevo cristiano D. Ricardo Ruiz y su señora. El niño recibió las regeneradoras aguas del bautismo en la parroquia de San Miguel.

De viaje.
D. José Gutiérrez Pavón, industrial laborioso de esta plaza, ha marchado a Posadas con el fin de comprar en gran escala ganado de cerdo

Hundimiento.
En la noche del día 12, y con efecto de las intensas lluvias que han caído, se hundió el tejado de la casa número 30 de la calle de la Peña de esta localidad perteneciente a la pobre viuda Pilar Villegas Montero. No ocurrieron desgracias personales pero si hay que lamentar  la pérdida de gran cantidad de la ropa propiedad de  Dolores García  Cano.
 La pérdida de la ropa asciende a unas 75 pesetas. Tanto Dolores García como la propietaria de la casa  son dignas de compasión, por la pobreza en que queda


28/01/1918 (Periódico “ La Voz”)

Regalos.
Los regalos hechos por las familias y amistades del nuevo matrimonio verificado el día 19 entre D. Mariano Fernández Gómez y Dña. Magdalena García Natera son los siguientes:
D. Enrique Prieto y señora, 100 Pts. y una escribanía; José Prieto y señora, 50 Pts.; D. Martín Crespo, 50 Pts. D. Rafael García Revuelto, y señora, 50 Pts.; D. Rafael González Castilla, 25 Pts; D. Mariano Salazar y señora, 25 Pts.; D. Maria de los Santos Castilla Díaz, 10 Pts. D. Vicente Alcobar González, dos monedas de oro y un joyero de plata; D. Francisco y D. Alfonso García, otras dos monedas de oro y un portamonedas de plata; D. Francisco García Castilla, una onza de oro; D. José González, otra moneda de oro; D. Fernando Alcalde, otra moneda de oro y Dña. Luisa Luna Caro, otra moneda de oro.

D. Antonio Santolalla y señora; dos cubiertos de plata con estuche; D. Francisco Natera y señora, otros dos cubiertos de plata y un estuche; D. Rafael Guerra y señora, media docena de cubiertos de plata con su estuche; D. Antonio Natera y señora, dos cubiertos de plata y cucharillas; D. Joaquín Velasco Cabal, y señora, un hermoso crucifijo de madera tallada; D. Joaquín Velasco Natera y señora, un espejo con incrustaciones de plata; D. José Natera y señora, un centro de mesa; D. Gaspar aceña y señora, servicio completo de café de plata; D. Joaquín Natera y su hija Conchita, servicio de café de China; D. Francisco Natera y señora, lámpara para luz eléctrica; d. Indalecio García y señora, un centro de mesa.

D. Antonio Santolalla y señora, aparato de luz eléctrica; D. José Martínez y señora, lámpara para luz eléctrica; D. José Campanero, lámpara para luz eléctrica; D. Luis Rodríguez y señora, lámpara para luz eléctrica; Dña. Luisa Barón, un espejo; Don Faustino Naz y señora, un espejo; D. Joaquín Álvarez y señora, un mantequero de cristal y níquel, D. Rafael Ruiz Pedrajas y señora, una licorera; D. Luis Natera y señora, un juego de saleros con estuche; Dña. Rafaela Sánchez ( la Cosaria), un aparato de luz eléctrico; Dña. Felisa Moreno; una blusa de crespón de seda; D. Manuel Vaquerizo y señora, un Niño Jesús; D. Felipe Luna y señora, una figura de escayola; D. Antonio Carrasco Garcia, dos fruteros de plata y cristal; D. Antonio Jiménez García, un barril de vino de Sanlucar.

La servidumbre de la casa representada por el criado mas fiel y mas antiguo de los que hay, Julián Blanco García, una docena de chucharillas de plata con estuche, dos planchas, un salero, un especiero y una jarra de porcelana; D. Francisco Espín y señora, floreros de cristal; Dña. María Golmayo, una mantilla de blondas; D. Manuel Aguilar, un perchero de madera; D. José Tienda e hijo, un reloj; el novia a la novia, el vestido blanco de desposada, pendientes, pulsera, dos sortijas y un pendantil; la novia al novio, un alfiler de corbata, gemelos y un reloj de oro.

Los padres de la novia al novio, un reloj de pulsera; los padres del novio a la novia, un bolso de plata; las RR.MM de la Piedad de esta villa, dos floreros de cristal y crisantemos, dos preciosos escapularios, una caja con papel de escribir y un portaplumas.

Todas las elegantes prendas que constituyen el “atresseus” de la novia han sido confeccionadas por la acreditada casa de Melson de Blanc de Sevilla, de la cual ha recibido la novia una preciosa ______ bordada como regalo y el mobiliario de la casa ha sido adquirido del afamado ebanista de Córdoba D. Miguel Aguilar.
El nuevo matrimonio regresara mañana, día 26, de la pintoresca finca de “Mesas Altas” de la propiedad del padre de la contrayente, D. Antonio García Pedrajas, en donde pasaron los primeros días de su luna de miel.


1/02/1918 (Periódico “ La Voz”)

Natalicio.
El día 28, dio a luz con toda felicidad  una hermosa niña Dña. Rafaela Revuelto Salcedo, esposa del acreditado comerciante D. José Gutiérrez Pavón. Felicitamos a los  padres  y abuelos por tan grato suceso. 


09/03/1918 (Periódico “La Voz”)

De campo.
Se encuentran de temporada en la hermosa y pintoresca finca de “Mesas Altas”, su propietario D. Antonio García Pedradas, juez municipal, su amable esposa Dña. Marina Natera Muñoz y sus queridos hijos D. Francisco, Dña. Marina e hijo político D. Mariano Fernández Gómez, con su señora Dña. Magdalena.

Esponsales.
Ante el párroco de esta villa han firmado sus esponsales la agraciada señorita Elisa Catalán Alamán, hija de D. Juan Catalán y de Dña. Claudia Alamán , con D. Francisco de la Rosa Garrido, que goza de grandes y merecidas simpatías, hijo de D. Rafael de la Rosa Izquierdo y de Dña. Antonia Garrido de la Vega (q.e.p.d).Fueron testigos D. Francisco Espín López, rico comerciante y D. Bonifacio Domingo.


04/04/1918 (Periódico “ La Voz”)

Mejoría.
Se ha repuesto de su dolencia nuestro querido amigo el concejal depositario de este municipio D. José Requena Castilla, por lo que le felicitamos de todas veras.

Hidrófobo.
El día 26, del pasado Marzo fue mordido en una pierna por un perro rabioso el joven de 13 años Rafael Morales Sánchez el cual al día siguiente fue conducido a Sevilla acompañado de su tío carnal José Sánchez Cruz  con objeto de someterlo al tratamiento antirrábico .Han regresado a los cinco días.

Completo alivio.
Nuestro apreciable amigo  D. Antonio López Fuentes, acaudalado propietario, se halla completamente aliviado de la operación quirúrgica que le fue practicada en la mano derecha. Nuestra enhorabuena.

Onomástica.
El día 25 de Marzo, festividad de Nuestra Señora de la Encarnación, celebro su día, entre otras, la agraciada joven Encarnación Taguas, primogénita del corresponsal que suscribe y de su esposa Dña. María Antonia Taguas Páez. La expresada joven fue muy felicitada por sus infinitas amistades que la quieren por las cualidades que le adornan y por sus condiciones personales.


30/04/1918 (Periódico “ La Voz”)

Regreso.
Después de haber permanecido unos días en Sevilla, a donde se trasladaron con motivo de la feria, han regresado a esta villa nuestro particular amigo D. José Merinas Moreno y su esposa Dña. Ángela Ruiz Gutiérrez, acompañándoles también la amable y cariñosa señorita Josefa Garrido López, pariente del expresado matrimonio. Sean  bienvenidos.


13/06/1918 (Periódico “ El Defensor”)

Fallecimiento.
A las seis y media de la mañana del día 8, falleció Dña. Isabel Cruz Morales, digna esposa de nuestro queridísimo D. Rafael Castilla Naz. La conducción del cadáver al camposanto se efectuó a la diez de la mañana del siguiente día , constituyendo una imponente manifestación de todas las clases sociales.
Descanse en paz el alma de la finada y reciban todos los que la lloran nuestro mas sentido pésame y en particular su viudo inconsolable. Rogamos de todo corazón a los lectores de EL DEFENSOR, la tengan presente en sus oraciones.

Epidemia.
También en este pueblo se ha presentado de pronto la enfermedad reinante que se denomina con varios nombres.
Dicha epidemia se ha presentad con caracteres alarmantes aunque afortunadamente hasta hoy no muere nadie de ella. Podemos decir sin temor a equivocarnos que existe el 75 por 100 de los vecinos que han sido atacados y para el desheredado de la fortuna se le hace mas larga por carecer de moneda para comprar el alimento que le disponen pues un par de huevos valen 40 céntimos y un cuartillo de leche bautizada, 20 céntimos.


12/07/1918 (Periódico “ La Voz”)

Regreso.
Lo ha verificado de Hornachuelos, D. Antonio García Pedrajas, en unión de su virtuosa esposa Dña. María Natera Muñoz y sus queridos hijos Paco y María García Natera.
También han regresado del citado pueblo D. Mariano Fernández Gómez, médico titular y su distinguida esposa Dña. Magdalena García Natera y el farmacéutico D. Vicente Alcocer González.

Natalicio.
El día 7 dio a luz con toda felicidad una hermosa niña Dña. Asunción castilla Naz, digna esposa de D. Pedro Camacho Rodríguez, factor de esta estación ferroviaria.
Felicitamos a dicho matrimonio por tan fausto acontecimiento.

Aliviados.
Después de haber permanecido en cama unos días se encuentra mejorado D. José Merinas Moreno. También lo esta Dña. María Josefa Domínguez Mazo, que ha sufrido la referida epidemia.

Del juego.
Según nos comunica el guardia municipal Rafael García Almagro, en la noche del día 4, sorprendió a cuatro individuos, cuyos nombres no ha querido decirnos, jugando al poker en la taberna de Ángel Rochel Izquierdo.


26/12/1918 (Periódico “ La Voz”)

Los estancos.
Por tercera vez, y a petición de los vecinos de esta localidad, tenemos que redundar que en las dos expendedurías de tabacos que existen en la misma, representada una por D. Antonio Muñoz Díaz, en la calle Barroso, núm. 4 y la otra por D. José Campanero Camacho, calle Mesón, núm. 3, se carece de toda clase de tabacos casi diariamente. En Córdoba también escasea y no son defectos ni de los estancos ni de las Compañía.
Tampoco tienen cerillas de ninguna clase, teniendo que hacerse de ellas en los comercios de tejidos y en algunos establecimientos de bebidas, así como tampoco tienen papel sellado de ninguna clase ignorando este vecindario a que obedece esta carencia. Lo mismo ocurre con los sellos.

Viajeros.
Hemos visto en este pueblo y procedente de Fernán Núñez a D. Pedro Ramón Cañada, opulento labrador de dicho pueblo y a su simpática esposa Dña. Claudia Espín López, paisana nuestra. Sean bienvenidos

Bautismo.
En la noche del 16 recibió las aguas regeneradoras del bautismo un niño que recientemente dio a luz Dña. Ana Torres Arribas, digna esposa de D. José Campanero Camacho.

Fue su padrino el joven D. José Requena Carrasco. Administró el Sacramento el párroco señor Toledo, imponiéndole al neófito el nombre de Manuel.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

¿Habemus portus o no habemus portus?


Hace unos cincos años que el difunto Juan Moro, - ex-alcalde y concejal de urbanismo del Ecxmo. Ayuntamiento de Almodóvar del Río -, me sorprendió con una rotunda afirmación. Me dijo: - ¡Antonio! ¡Parece mentira! ¿Cómo que tú no sabes que eso es un “portus” romano, si todo el mundo? Y lo confieso: a esas alturas de mi vida, muy pasada la cuarentena, no había escuchado nunca que la construcción de piedra que se levanta en la ribera derecha de nuestro rio , bajo la gran mole granítica donde se alza el castillo temático -por llamarlo de alguna manera-, "de la Floresta", fuese un “portus“de la provincia bética del imperio romano.

.Desde muy joven he recorrido esa ribera de "arriba a abajo", camino de la alameda; saltando entre los pedruscos de la orilla; entrando y saliendo de aquellas ruinas. Tuvo que ser un mandamás local, -en linea directa con "eruditos" arquitectos cordobeses-, el que me abriera los ojos de golpe, deslumbrándome con el fulgor que desprenden las verdades recien reveladas .

Me lo tragué. Aplaudí el magnífico traje que el emperador lucia ante sus súbditos. Y lo publiqué como un hecho incuestionable en este blog (aún no he modificado la entrada).

Sin embargo ,un no se qué, una sombra de sospecha, un vago presentimiento me acechaba sin tregua y cuanto más reflexionaba sobre la sorprendente noticia, más crecía la duda y mayor era mi recelo.

Yo razonaba de tal modo: ¿Cómo es posible que no se haga referencia a este "portus" en ninguna publicación o estudio especializado y que ninguno de los eruditos historiadores o arqueólogos, que han recorrido el Guadalquivir en toda su longitud durante cientos de años, buscando yacimientos de distinta procedencia (prerromana, romana, visigoda o andalusí, entre otras), no hayan recalado en este puerto, portus o embarcadero y que enfrente del mismo, en la ribera opuesta, hayan descubierto los alfares de Villaseca o del Sotillo y otros muchos que jalonan el lento discurrir del bético río?

¿Cómo estando asentada Almodóvar del Río, sobre los pagos de la antigua Cárbula romana y salpicado nuestro término municipal de vestigios y restos de dicha época, -todosdatados, estudiados, descritos y publicados ( Villaseca, Fuenrreal,  Cortijo Nuevo, presa del Arroyo de los Peces, canal del Guadalmellato, cisternas de Los Mochos, etc),- se haya pasado por alto este “portus”, tan evidente, tan visible, tan “ bien conservado”?.

¿Cómo podemos entender que los romanos, tan listos e inteligentes, tan prácticos, tan grandes arquitectos y constructores, acertaran siempre en la localización de sus ciudades, de sus puertos, de sus acueductos y vías de comunicación, buscando siempre el lugar idóneo, aprovechando las características del terreno y, sin embargo, -en el caso que nos ocupa-, lo situaran en un lugar únicamente accesible desde el agua , en el mejor de los casos?.Probemos a rellenar de pétreo material lo que le falta a la cortadura del cerro, utilizando las herramientas de un inmenso Photoshop orográfico y comprobaremos que el portus queda sepultado bajo toneladas y toneladas de granito.

¿Por qué el material con el que fue construido el portus romano, tiene la misma textura, idénticas tonalidades de color y similar aspecto que la superficie rocosa de la cortadura, sugiriéndonos que fue construido en la misma época en la que dicha cortadura fue dinamitada para abrir paso al trazado ferroviario y con el producto de las voladuras?

¿Por qué las fuerzas erosivas combinadas de la constante corriente de agua, de los cientos de inundaciones con su carga arrolladora, del viento que durante siglos va puliendo con invisible lima las aristas de la más dura roca, de la destructiva mano del hombre que todo lo arrasa y del tiempo, que con su paso va dejando impresa su firma, -no solo en nuestro querido planeta, sino en todo el infinito universo-, no han hecho la mella esperada? ¿Acaso dicho portus se halla en una especie de cuarta dimensión, que lo aísla, envuelve y protege como capullo de seda?

¿Cómo se entiende que los romanos construyeran alfarerías en una ribera del río y el portus en la opuesta? ¿No les importaba trabajar el doble por el mismo salario?  Cargaban las ánforas en una barcaza, remaban con todo el peso y con todas sus fuerzas hacia la orilla de enfrente y, de nuevo, volvían a cargarlas en la nave mercante, - que esperaba pacientemente atracada en el portus, - hasta que la linea de navegación marcaba su tara máxima? Comprobaremos, bajo estas lineas, que las embarcaciones romanas de carga no pasaban de Alcalá del Río.

Con estos y otros razonamientos de menor consideración, mi sospecha iba en aumento y mi credulidad en decremento. Si a todo esto añadimos, que un insigne e ilustrado técnico en la materia , -aportando su granito de arena a la resolución del enigma-, comentó que eso: que nosotros creíamos que era un portus “a pies juntillas”-, no era tal, sino la boca de salida de la cloaca de la villa de Cárbula o, en todo caso, de la fortificación que existía en la cima del cerro. ¡Pero hombre de Dios! ¿No habíamos quedado, -siguiendo en su periplo a Plinio “El Viejo”-, que Cárbula se encontraba al otro lado del rio?.Decir esto era darnos a entender, que el pobre Plinio, por viejo, no sabia ya donde tenia su mano derecha.


Pasó el tiempo. Dejé el agua correr y el portus continuó soportando el embate del tiempo sin alterarse. Una noche , charlando con un amigo en el Bar Izquierdo saqué a relucir el tema y las dudas que tenia acerca de la verosimilitud de la “hipótesis oficial”, cuando este me soltó lo siguiente: - !Qúe portus ni que niño muerto! ¡Pero hombre!, si todo el mundo sabe, por lo menos los “viejos”, que esa “caseta” se construyó con el objeto de guardar la pólvora, los cartuchos y la mecha que se utilizó para dar el tajo al cerro, cuando modificaron el trazado de la vía. De hecho, existe una fotografía del Guadalquivir, hecha a principios de siglo, osea, antes de la remodelación del trazado, en la que no aparece la “caseta”. Decían también, que desde la casetilla detonaban los cartuchos, protegiendose de la lluvia de piedras que se les venia encima.

Otra luz , mucho más potente que la anterior ,vino a despejar las sombras que rodeaban al portus. Estaba tan claro que no cabía discusión. No podía ser otra cosa. Todas las piezas encajaban como en un puzzle resuelto. La situación, el tipo de construcción, el material con el que fue construido y la apariencia de fábrica reciente.

Decidí visitar el portus, para observarlo desde esta nueva perspectiva, y advertí un detalle que había escapado en mis anteriores visitas: la caseta "parece" que se apoya sobre el muro de contención de la vía antigua, es decir, que el muro no esta construido sobre el portus, sino que este se encuentra adosado el muro. Lo que nos indica, sin duda alguna, que su construcción es posterior a la de la vía.

Unos días antes de redactar este artículo para el último número de la revista cultural del Ateneo Popular me hacen el siguiente comentario:

-Hay que ver como esta la ruta del molino, llena de suciedad y abandono ¡Es una vergüenza!

- ¿El molino? ¿Qué molino?- le respondí! 

- ¡Qué molino va a ser! Lo que ahora se han empeñado en llamarle portus.

Así que no sabia uno a que atenerse: si al molino, si al polvorín o al portus siendo esta última opción la más increíble de las tres. De modo y manera que aquí me tienen desnudando de pronto al emperador y dejándolo “en pelotas”, ante la multitud que aplaude su rico traje. Si nos empeñamos en que sea un puerto romano, porque los intereses turísticos y económicos de nuestro pueblo así lo exigen y demandan, tendremos que aceptar a  "pulpo" como animal de compañía.

Creo haber expuesto razones suficientes para que no aceptemos, tan "a la ligera", la categoría de portus que ha alcanzado la “caseta”. Solo me resta decir que si alguien está convencido de que, efectivamente, es un portus romano, que me demuestre que estoy equivocado y , al mismo tiempo, saque de la ignorancia a todos los que piensan como yo, que no son pocos. ¡Ah! ¡Por cierto!no dejen de leer lo siguiente para despejar todo tipo de dudas de una vez:

“La fuente más importante sobre la navegabilidad del Baetis la constituye Estrabón, en el libro III de su Geografía (19): Junto al Baetis habitan muchos, y se sube por él unos 1.200 estadios,desde el Océano hasta Corduba y la región que está algo más arriba. Y la ribera y las islitas en el río están bien cultivadas. Hay que añadir también lo bonito del paisaje, teniendo la región bosques y otras plantaciones. Hasta Hispalis ( Sevilla) suben grandes barcos de carga, casi por unos 500 estadios, llegándose hasta las ciudades que están más arriba e Ilipa ( Alcalá del Río)con barcos más pequeños, y hasta Corduba con barcas de río, que ahora se fabrican de tablas, mientras antes eran hechas de un tronco solo. La región de más arriba, hasta Cástulo, no es navegable..."

“Desgraciadamente, son muy pocos los restos de construcciones que se han conservado en el Guadalquivir. Quizás sean los ríos los lugares menos apropiados para que las construcciones realizadas en sus orillas o dentro de su cauce perduren, ya que la erosión fluvial, las crecidas e inundaciones, los sedimentos depositados por el río y otras muchas causas coadyuvan a su destrucción. Por eso son muy pocos los ríos que muestran al descubierto ruinas de edificios o puertos bien conservados. En el caso de que existan, son prácticamente irreconocibles...”

“Los puertos fluviales siguen todos ellos un modelo muy parecido; las orillas de los ríos se fijarían con ayuda de pilotes y, si era necesario, se las consolidaría con rocas y piedras. Una vez dado este paso preliminar, se construirían los muelles de carga y descarga, de extensión variable según la importancia del puerto, y a su alrededor se establecería una linea de almacenes, oficinas de contratación y talleres, casi siempre de madera. Desde el puerto, una o varias calles conducirían al Foro.Todas estas construcciones ligeras se han perdido y se conservan únicamente los restos, casi siempre los cimientos, de aquellos puertos más importantes construidos no con madera y tierra, sino con grandes bloques de piedra. Aun así, la mayoría de las veces se ha construido encima un nuevo puerto y se ha perdido el recuerdo de su existencia...”

“Los primeros restos de puertos los encontramos, siguiendo el sentido descendente de las aguas del rio, en Peñaflor, la antigua Celti. Su dique, llamado El Higuerón, está construido con grandes bloques de piedra sin cortar, algunos de los cuales llegan a medir tres metros de. largo, uno de ancho y uno de alto. ..”

“Siguiendo el curso del rio, encontramos de nuevo restos de un puerto en Cantillana, la antigua Naeva. Bonsor, en su viaje arqueológico, vio aquí "paredes de ladrillo o piedra cortada e inmensas masas de cascotes que están todavía suspendidas en la orilla derecha o han caldo en el rio. Puesto que la ciudad era aqui muy alta, fue necesario colocar los almacenes en terrazas unidas por rampas...”

“El tercer puerto lo encontramos en Alcalá del Río, Ilipa Magna, donde tuvo lugar la última gran batalla de la segunda guerra púnica. Sus ruinas son más considerables que las de Cantillana y se extienden desde la orilla hasta casi el centro del rio.Se conservan las piedras que servían de cimiento, de un grosor de 1,10 a 1,30 metros, y restos del muro de ladrillos que descansaba sobre ellas.Que en Ilipa existía un puerto está atestiguado, además de por la comprobación visual de sus ruinas, por una inscripción aparecida en 1784 en la Granja Haza del Villar, entre La Algaba y Santiponce, que nos da noticia de un dispensator portus ilipensis e ilustra acerca de uno de los cargos del puerto. Un último muelle, del que no se conservan restos, pero que está atestiguado por historiadores de los siglos XVI y XVII, es el de Itálica.En época romana parece ser que el rio pasaba por esta ciudad, aunque posteriormente cambió de curso...”

“Además de estos puertos grandes, cuyas ruinas o cuyo recuerdo se nos han conservado,debieron existir muchos puertos pequeños y embarcaderos. Cada ciudad, cada pueblo ribereño del Guadalquivir tendría el suyo propio, e incluso cada fundus y gran propiedad agrícola contaría con un embarcadero para su propio servicio. Hasta aquí se traerían los productos, sobre todo el aceite, para que los recogieran los barcos y los llevaran río abajo. De estos embarcaderos no se ha conservado nada, pero debían existir en todos aquellos lugares donde las marcas de ánforas presentan la leyenda PORT., POR. Y abundan de manera relativa. Igualmente existirían en los lugares conocidos aún hoy como "El Puerto", tales como el que conserva ese nombre cerca de Lora del Río y el llamado "El Puerto del Barco", en el término de Brenes, donde los naturales cuentan que existían restos de edificaciones antes que las máquinas las destruyeran, y donde hemos encontrado una considerable cantidad de marcas de ánforas ...”

Párrafos extraídos del libro de Lorenzo Abad Casal ,publicado en 1975 y titulado:” El Guadalquivir: via fluvial romana”.

Lorenzo Abad Casal (San Fernando, Cádiz, 1948) Licenciado en Historia en la Universidad de Sevilla (1971). Doctor por la Universidad de Sevilla (1976). Profesor ayudante de Arqueología y encargado de curso en las Universidades de Sevilla, Cádiz y Complutense, adjunto en la de Córdoba, agregado en la de Valencia y catedrático en la de Alicante, a la que se incorporó en 1979. Ha investigado y ampliado estudios en la Universidad de Munich y en las sedes del Instituto Arqueológico Alemán en Berlín, Roma y Frankfurt, en esta última en calidad de becario de Fundación Alexander von Humboldt. Especializado en arqueología protohistórica y clásica, y en concreto en las culturas ibérica y romana.